Querido mundo hay muchas razones para sentirse tristes, para llorar, no lo veas como una debilidad, debes llorar, debes soltar y después amar. No apagues tu esencia debes seguir brillando, yo hare lo mismo y recordaré quien soy y porque existo.
Aunque sientas que ya no quieras existir hay momentos por los cuales vale la pena seguir viva para poder volver a sonreír.
Querido mundo no te rindas hazlo por ti, yo también quiero estar feliz en mis últimos días cuando haya explorado el mundo y haya conocido culturas y pueblos en mi trayecto.
En esos trayectos habrá gente que ame como eres y sepa que eres maravillos@.
Con todo el amor y la sinceridad de mis palabras te escribo, no olvides nunca quien eres y en que cada acción que haces te convierte en eso que quieres ser.